Imagen: Telemadrid
"La ley de Ayuso del concebido no nacido significa que, según termina el orgasmo ya la mujer queda fecundada y antes de ducharse, lo que tiene la mujer en su vientre es una persona con derechos. Derechos también para su familia. Esto es la revolución frente a la cultura woke e izquierdista".
Esto lo dice Miguel Ángel Rodriguez alias MAR, Jefe de Gabinete de Ayuso (vaya pareja).
Querido (¡no le quiero eh, que conste!) Miguel Ángel:
Permítame decirle que su explicación jurídica ha revolucionado tres cosas importantes: el Código Civil, la biología celular y el tiempo de duchas de todas las mujeres españolas. Porque ahora sabemos que entre el orgasmo y el chorro de agua caliente hay un instante crítico donde se decide si el embrión es persona o no. ¡Qué alivio! Ahora cada mujer tendrá que calcular milimétricamente el momento exacto en que debe coger la toalla para saber si acaba de abortar o simplemente se está lavando el pelo.
En el próximo polvo, sin ducharme voy a ir al juzgado corriendo a inscribir la criatura. Mi pareja estará una semana sin ducharse. Ahora sabemos que entre el orgasmo y la ducha hay un instante crítico. Aborto o derechos nonatos.
Imagino que la presidenta Ayuso debe dormir tranquila sabiendo que mientras ella legisla sobre úteros ajenos, millones de mujeres calculan mentalmente cuántos segundos puede durar su higiene personal antes de cometer un delito.
¿Sabrá usted que el derecho al aborto en España está garantizado hasta la semana 14? Parece que usted y su jefa prefieren ignorar eso, para enfocarse en el derecho al embarazo contra la voluntad de quien lo porta.
En fin, gracias por recordarnos que el gobierno de Madrid prefiere gastar tiempo, dinero y recursos legislativos en proteger algo que igual ni siquiera puede nacer, antes de ocuparse de las mujeres que si nacieron, y que son maltratadas, acosadas y violentadas. Hable usted con el alcalde de Móstoles.

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