martes, 17 de febrero de 2026

Carta abierta a Isabel Diaz Ayuso.

 

Foto: Telva.com

Estimada señora:

Le ruego me disculpe el atrevimiento de dirigirme a usted, así, sin avisar. De repente y sin darle tiempo a prepararse. Es posible que jamás lea usted esto que le quiero decir y no me importa demasiado. Lo dejo escrito por si acaso usted se animase un día a leerlo. Soy mayor y a estas alturas de la vida ya hay cosas que no me importan demasiado. 
Pero ojo: mayor si, pero tonto no. ¿Le suena esto, verdad?

Quería decirle que no es usted una buena persona. Así sin rodeos. Y lo digo porque  le he escuchado a usted decir que  es  la presidenta de la Comunidad más libre del mundo. Qué además, es la casa de todos los españoles. Y si estoy en mi casa: Quiero opinar.
Casualidades del calendario: casi al mismo tiempo que se aprobó la Constitución  del 78 en el Congreso, nació usted. Igual estamos equivocados, igual la democracia llegó gracias a su nacimiento. Usted decidió regalarnos la libertad y posiblemente lo que teníamos entonces, era un borrador de país.
Yo no estoy dispuesto a darle las gracias por traernos la democracia.

Según usted, vivimos bajo una dictadura. Una dictadura extraña, con elecciones, prensa libre, manifestaciones y tertulianos gritándose cada noche, pero dictadura al fin y al cabo, porque lo dice usted desde un atril con logo institucional.
Una dictadura donde se puede llamar "Hijo de Puta" al Presidente del Gobierno, sin que pase nada. Usted, no sabe lo que es una dictadura. A usted le entregan cuatro líneas escritas y luego las repite como un papagayo. Cuando murió el dictador, usted no estaba seguramente en el imaginario de este mundo.

Nada más que comienza usted a hablar, se ve claramente que tiene usted muy poco sentimiento, muy poca empatía y que no es compasiva ni sensible. Sin embargo, le sobra indiferencia y chulería. Pero eso si, depende con quién.
Da usted lástima porque es muy manipuladora. Se aprovecha de cualquier víctima que le venga bien, para intentar obtener réditos políticos. Lo hace muy menudo con las víctimas de ETA, y lo ha hecho recientemente con las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz.

Y le voy a poner algunos ejemplos más, que apoyan lo que digo:

La plataforma llamada "7.291 Verdad y Justicia para las víctimas en residencias" está formada por familiares y personas afectadas que reclaman verdad, justicia y reparación por las muertes de sus familiares y por la gestión de los "protocolos de la vergüenza" durante la pandemia. Usted ha tenido la cara dura de llamarles "Plataforma de frustrados". Describir de esta forma tan despectiva a la asociación de familiares de las 7.291 personas fallecidas en residencias sin atención hospitalaria, debería de acabar con su carrera política. Al fin y al cabo, lo que estas víctimas pretenden es saber por qué murieron sus familiares de aquella forma, solos y abandonados.
Estas víctimas, parece que no le vienen bien.

Con el genocidio de Gaza, no le he escuchado la más mínima palabra a favor de las niñas, niños, mujeres y hombres de Palestina, asesinados por Israel. 
¡Asesinados, si señora!
Usted ha dado a Israel, un apoyo incondicional, sin grietas, cómo lo hace la ultraderecha de todo el mundo. Me extraña, (tiene que haber intereses económicos importantes para su Comunidad), que a una mujer que ha intentado ser madre, no se le haya escapado una lagrimilla por todas las niñas y niños víctimas de este  horror, no lo puedo entender.

¿Que me dice usted de un tal Gonzalez Amador?
Este, debe de ser un señor, al que parece que van a juzgar por un delito de fraude a Hacienda (ya están tardando por cierto) y por otro de corrupción en los negocios. Sus enredos con Quirón, le han hecho millonario y a pesar de que según me dicen, duerme con usted en un piso de lujo, el muy listillo ha intentado defraudar a todos los madrileños. Y usted, que tiene que velar por el cumplimiento de las obligaciones fiscales de todos y dar ejemplo, no ha sido capaz de reprochárselo. Me parece que es usted un poco cínica.

Después de lo que ha ocurrido con el escándalo de Ribera Salud en el Hospital de Torrejon, alargando listas de espera y seleccionando pacientes en función de la rentabilidad que dejan, o reutilizando material médico de "un solo uso" para ahorrar dinero. 
Con los miles de millones que le ha dado a Quirón en estos años (se dice que han sido más de 5.000), y que son millones que se podían haber invertido en la Sanidad Pública:  ¿Sigue usted pensando que la sanidad madrileña, es la mejor del mundo?

¿Que me dice usted del alcalde de Móstoles. Un tal Manuel Bautista.
Seguramente para sus amigos, es una buena persona y posiblemente muchos vecinos pensarán que ella, la denunciante, es la culpable de todo. Aparece la mujer despechada y todo esto se parece a lo que ocurrió también hace muchos años en Ponferrada. Usted ha hecho una defensa que huele a manual viejo: minimizar y relativizar el acoso. Cerrar filas y convertir todo en un  “malentendido”. Lo que ha hecho usted es defender al compañero, como manda el catecismo del partido. El acoso pasa a ser “polémica”, la víctima se vuelve “ruido” y el acusado, pobrecito, "un daño colateral".  Primero se salva al colega, luego, si sobra tiempo, ya hablamos de las mujeres. Ahora eso si: Con las presuntas víctimas de un tal Salazar, le falto a usted tiempo para pedir todas las dimisiones posibles.

Y para finalizar, tengo que completar esta carta con una noticia que me ha dejado descolocado (esto no estaba previsto). Después de reconocer a Israel a pesar del Genocidio contra Palestina y también a Milei y su motosierra, se ha descolgado usted dándole otra medalla a Estados Unidos, país al que llama "faro del mundo libre". Ya lo siento, señora mía, no sé a quien pretende engañar. Sus actitudes huelen a fascismo descarnado y sin complejos. 

Podría seguir, porque usted no da tregua. No voy a hablar de Julio Iglesias, ni del hermano Tomás, tampoco de Madrid Network, del Hospital Zendal, ni de Avalmadrid. La carta sería interminable y me tengo que marchar. 

Me  despido, señora Isabel Díaz Ayuso, deseándole una larga carrera… lejos del Servicio Público. Que la vida le regale muchos micrófonos privados y que los pueda disfrutar. Y me gustaría que algún día descubra que gobernar no es señalar, sino cuidar de los gobernados. Darles una Sanidad y una Educación gratuitas y de mucha calidad. Unas pensiones dignas y reconocerles el derecho a la vivienda.

Por mi parte, mientras tanto, seguiré esperando que España tenga memoria, y que ni usted ni el Partido Popular vuelvan a confundir mayoría con impunidad. Me da miedo pensar lo que podría ocurrir, si ustedes llegaran a gobernar.

Atentamente,


No hay comentarios: